En el ámbito laboral es frecuente confundir el calzado de seguridad con el calzado de trabajo. Ambos están diseñados para utilizarse durante la jornada laboral, ambos son Equipos de Protección Individual (EPI) y ambos cumplen con normativa europea, pero no ofrecen el mismo nivel de protección frente a determinados riesgos.
La elección entre uno u otro no depende de la comodidad ni del diseño, sino de la evaluación de riesgos del puesto de trabajo, especialmente de si existe o no riesgo de impacto y compresión sobre el pie. En este artículo te contamos cuáles son las diferencias entre el calzado de seguridad y el calzado de trabajo.
Calzado laboral: qué tienen en común
Tanto el calzado de seguridad como el calzado de trabajo forman parte del calzado laboral certificado y comparten una base común:
- Son Equipos de Protección Individual (EPI)
- Están regulados por normativa europea
- Deben superar ensayos técnicos obligatorios antes de su comercialización
- Están diseñados para proteger al trabajador durante su actividad profesional
En ambos casos es habitual encontrar características como:
- Suelas con propiedades antideslizantes
- Suela antiperforación
- Diseños pensados para largas jornadas de trabajo
- Ergonomía orientada a la comodidad y la estabilidad
¿Dónde está entonces la diferencia?
La diferencia real y determinante entre el calzado de seguridad y el calzado de trabajo es la presencia o ausencia de puntera de seguridad.
Calzado de seguridad: protección frente a impacto y compresión
El calzado de seguridad incorpora una puntera de seguridad certificada, diseñada para proteger el pie frente a:
- Impactos de hasta 200 julios
- Compresión de hasta 15 kN
Esta puntera está ensayada conforme a la normativa EN ISO 20345 y es obligatoria cuando el puesto de trabajo presenta riesgo de impacto o compresión sobre el pie.
Ejemplos de estos riesgos incluyen:
- Caída de objetos pesados
- Aplastamientos por maquinaria, carretillas o transpaletas
- Golpes con cargas en movimiento
- Atrapamientos
Cuando existe este tipo de riesgo, el uso de calzado de seguridad es obligatorio y no puede ser sustituido por calzado sin puntera.
Calzado de trabajo: sin puntera de seguridad
El calzado de trabajo también es un EPI certificado y ensayado, pero no incorpora puntera de seguridad.
Esto significa que no está diseñado para proteger frente a impactos ni compresión, aunque sí puede ofrecer protección frente a otros factores como:
- Resbalones
- Perforación de objetos punzantes
- Fatiga por largas jornadas
El calzado de trabajo se utiliza en entornos donde no existe riesgo de impacto ni compresión sobre el pie, pero donde sigue siendo necesario un calzado laboral cómodo, estable y seguro.
Normativa y elección correcta del calzado
Por tanto, cuando hay riesgo de impacto o compresión, debe utilizarse calzado de seguridad con puntera certificada.
En ausencia de este tipo de riesgo, puede utilizarse calzado de trabajo certificado, siempre que sea adecuado al entorno y a las condiciones del puesto.
El error no está en usar calzado de trabajo, sino en utilizarlo en un entorno para el que no está diseñado.
En resumen…
La clave para elegir correctamente no está en si el calzado es “de seguridad” o “de trabajo”, sino en si el puesto presenta riesgo de impacto y compresión:
- Con riesgo de impacto y compresión → calzado de seguridad con puntera
- Sin riesgo de impacto ni compresión → calzado de trabajo certificado
Estas son las diferencias entre el calzado de seguridad y el calzado de trabajo, y conocerlas es fundamental para elegir el equipo adecuado y garantizar una protección real en función de los riesgos del puesto. En Paredes Seguridad disponemos de una amplia gama de calzado laboral certificado, tanto de seguridad como de trabajo, diseñado para adaptarse a las necesidades reales de cada profesión y entorno.
Nuestros modelos cumplen con la normativa europea vigente y ofrecen soluciones fiables que combinan protección, comodidad y durabilidad, ayudando a trabajar con seguridad sin renunciar al confort.
