Trabajar en hostelería es sinónimo de ritmo, exigencia y largas jornadas. Pero hay un factor clave que muchas veces pasa desapercibido y que impacta directamente en la seguridad, la salud y el rendimiento: el calzado.
Porque en cocina, sala o barra, no llevar el calzado adecuado no es solo una cuestión de comodidad. Es un riesgo real.
Los riesgos en hostelería
El entorno hostelero presenta condiciones muy específicas que afectan directamente a los pies:
- Suelos mojados o con grasa (cocina, barra, terrazas)
- Jornadas prolongadas de pie
- Movimientos constantes y rápidos
- Riesgo de caídas, golpes o quemaduras
Estos factores convierten el calzado en una herramienta de trabajo crítica. De hecho, los resbalones en superficies húmedas o grasientas son uno de los principales riesgos del sector , y un mal zapato puede aumentar la fatiga y provocar problemas musculares o posturales.
Pensar que cualquier zapato sirve… el error más común
Muchos profesionales siguen utilizando zapatillas deportivas o calzado convencional.
Esto es un error.
El calzado de uso general:
- No está diseñado para suelos industriales o grasos
- No ofrece agarre certificado
- No garantiza la durabilidad de los materiales en condiciones laborales
En hostelería, el calzado debe cumplir funciones específicas de seguridad, higiene y ergonomía.
Qué debe tener un buen calzado de hostelería
1. Suela antideslizante (imprescindible)
El requisito más importante.
Un calzado profesional debe cumplir con normativas como la EN ISO 20347, que exige resistencia al deslizamiento en condiciones reales de trabajo.
Esto reduce el riesgo de caídas en suelos mojados, aceitosos o con detergentes.
2. Protección frente a líquidos y calor
En cocina, los derrames y salpicaduras son constantes.
Por eso, el calzado debe ser:
- Impermeable o hidrofugado
- Resistente a líquidos
- Fácil de limpiar
Esto no solo protege al trabajador, también ayuda a mantener los estándares higiénicos exigidos en el sector.
3. Comodidad para largas jornadas
Un turno de 8-12 horas exige:
- Buena amortiguación
- Ergonomía
- Adaptación al pie
El objetivo no es solo evitar dolor, sino reducir la fatiga acumulada, que impacta directamente en el rendimiento.
4. Estabilidad y sujeción
El pie debe ir completamente sujeto.
El calzado abierto o inestable aumenta:
- El riesgo de torceduras
- La pérdida de equilibrio
- La exposición a impactos
5. Cumplimiento normativo
Dependiendo del entorno, el calzado puede requerir:
- Normativa EN ISO 20347 (calzado de trabajo)
- Propiedades antideslizantes certificadas (SR)
- Materiales resistentes y seguros
El uso de calzado adecuado forma parte de las medidas de prevención laboral en España .
Además, un mal calzado no sólo provoca molestias.
También puede generar:
- Menor productividad
- Mayor cansancio al final del turno
- Incremento de errores
- Mayor riesgo de accidentes
En cambio, un buen calzado actúa como un factor de rendimiento silencioso.
La importancia de elegir un calzado diseñado para hostelería
No todos los trabajos tienen las mismas necesidades. Por eso, en sectores como la hostelería, lo ideal es utilizar calzado específicamente diseñado para:- Suelos resbaladizos
- Ritmos de trabajo intensos
- Entornos húmedos y exigentes
- Mejora la comodidad
- Aumenta la eficiencia
- Protege al trabajador
