Blog de Paredes Seguridad

Calzados Paredes es una de las grandes firmas españolas de calzado desde hace más de 55 años.

Blog de Paredes Seguridad

Calzados Paredes es una de las grandes firmas españolas de calzado desde hace más de 55 años.

Tu puesto es el mismo, pero tu jornada no: ¿puede un solo calzado responder a todo?

LASER - PAREDES SEGURIDAD

Cuando pensamos en elegir un calzado de seguridad, es habitual hacerlo en función del puesto de trabajo: logística, mantenimiento, industria, construcción, transporte…

Pero hay algo que muchas veces queda fuera de la ecuación: dentro de un mismo puesto, las condiciones pueden cambiar varias veces a lo largo de una jornada.

Un trabajador puede comenzar el día preparando pedidos dentro de un almacén, salir después a una zona exterior, conducir una carretilla, mover mercancía, subir y bajar escaleras y terminar pasando varias horas prácticamente de pie.

El puesto sigue siendo el mismo. Lo que cambia constantemente es lo que le pedimos al calzado.

Una jornada, diferentes escenarios

Imaginemos una jornada habitual en un entorno logístico o industrial.

A primera hora, el trabajador se desplaza por el interior de una nave. Durante varias horas camina sobre un pavimento industrial, realiza giros, se agacha, mueve mercancía y permanece largos periodos de pie.

Más tarde tiene que salir al exterior. La superficie cambia y también pueden hacerlo la temperatura o las condiciones ambientales.

Después llega el momento de subir unas escaleras, entrar y salir de un vehículo o realizar una tarea que obliga a flexionar continuamente el pie.

Son movimientos que hacemos casi de manera automática, pero para el calzado suponen exigencias diferentes.

Por eso, no siempre basta con pensar únicamente en el riesgo principal asociado a un puesto de trabajo. También hay que observar cómo es realmente la jornada de quien lo desempeña.

Caminar durante horas

En determinados trabajos se recorren varios kilómetros a lo largo de un mismo turno.

Pasillos, almacenes, líneas de producción o grandes superficies industriales obligan al trabajador a desplazarse constantemente, muchas veces sobre superficies duras.

En estos casos, además de las prestaciones de protección necesarias para el puesto, aspectos como la amortiguación, la flexibilidad o el peso del calzado pueden influir en la sensación de confort durante la jornada.

Un calzado que resulta cómodo durante unos minutos tiene que seguir respondiendo después de horas de movimiento.

Permanecer mucho tiempo de pie

Pero caminar no siempre es el problema.

En líneas de producción, puestos de control, talleres o determinadas tareas industriales es habitual permanecer largos periodos de pie y sobre superficies duras.

Aunque apenas exista desplazamiento, el calzado continúa teniendo un papel importante. Una construcción adecuada, un buen ajuste y una correcta amortiguación ayudan a ofrecer una pisada más confortable durante el uso prolongado.

Porque no moverse también exige al calzado.

Subir, bajar y flexionar

Escaleras, plataformas, rampas o trabajos en los que es necesario agacharse continuamente introducen otro factor: la movilidad.

Cada vez que damos un paso, nos ponemos de cuclillas o subimos un escalón, el calzado debe acompañar el movimiento del pie.

Por eso, la flexibilidad puede resultar especialmente relevante en puestos donde estos movimientos se repiten decenas o incluso cientos de veces durante un turno.

Al mismo tiempo, determinadas tareas y entornos pueden requerir prestaciones específicas relacionadas con el agarre o la seguridad sobre ciertas superficies. La elección siempre debe partir de la evaluación de riesgos correspondiente.

Del interior al exterior

Otro escenario frecuente es el de los trabajadores que no desarrollan toda su actividad en un espacio cerrado.

Pasar de una nave industrial a un patio exterior, una zona de carga o cualquier espacio expuesto puede significar encontrarse con cambios de superficie, humedad o temperatura.

El calzado que funciona en un entorno controlado también puede tener que responder, minutos después, ante condiciones completamente diferentes.

En estos casos, resulta especialmente importante conocer qué situaciones se repiten realmente durante la jornada y seleccionar las prestaciones adecuadas para todas ellas.

Entonces, ¿puede un único calzado responder a todo?

 

Puede existir un calzado suficientemente polivalente para cubrir distintas situaciones dentro de una misma jornada, siempre que sus características y certificación sean adecuadas para los riesgos reales del puesto.

Pero esto no significa que exista un modelo universal válido para cualquier trabajador.

Un operario que pasa la mayor parte del día caminando por un almacén puede tener unas necesidades diferentes a las de otro que, aun teniendo un puesto similar, trabaja habitualmente en exteriores o está expuesto a condiciones más exigentes.

Por eso, antes de elegir el calzado de seguridad conviene hacerse una pregunta diferente.

El calzado debe adaptarse a la jornada, no solo al puesto

La elección del calzado de seguridad debe partir siempre de los riesgos existentes y de las prestaciones de protección necesarias. Pero, una vez identificadas, observar cómo se desarrolla realmente la jornada puede ayudar a encontrar una solución mucho más adecuada.

¿Cuánto caminas? ¿Trabajas siempre sobre la misma superficie? ¿Entras y sales al exterior? ¿Subes escaleras? ¿Conduces? ¿Permaneces varias horas de pie?

Porque detrás de un mismo puesto de trabajo pueden esconderse jornadas completamente diferentes.

Y si tu jornada cambia constantemente, tu calzado debe estar preparado para acompañarte.

En Paredes Seguridad desarrollamos calzado de seguridad pensado para responder a las diferentes exigencias del entorno laboral, combinando protección, confort y tecnologías adaptadas a las necesidades de cada trabajo.

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *